el plástico, china y mi hijo
Soy padre de un niño de 3 años. Cuando aún no tenía a mi hijo, tenía las cosas muy claras, decía a mis parientes, amigos y colegas que si se les ocurría regalarle un juguete de plástico, no lo iba a aceptar...
No quería que mi hijo tuviera la culpa, de una montaña de juguetes de plástico de unos 75 kg por niño*, la cantidad apróximada, tasada para un niño común y corriente de un país de Europa, que se acumula los primeros 15 años de su vida. Si sacamos la cuenta que cantidad de basura producen nuestros angelitos..
Y es que puede pasar, que en un par de años, cuando el planeta esté un poquito más lleno de dicha basura, nuestros hijos nos pregunten qué hemos hecho con nuestro mundo en tan poco tiempo. Lo que bastaba para miles de generaciones, estamos perdiéndolo en una sola.
Ahora soy padre y debo reconocer (no es nada nuevo) que entre el blanco de la leche y el negro del petróleo hay muchos tonos grises. Por ejemplo este: ¿a quién se le ocurre hacer los cubos y las palas de playa de madera? ¿o los famosos Lego de acero? Hay juguetes que no pueden ser hechos con un material mejor que el plástico, tan homogéneo, resistente, brillante y fácil de limpiar como es. Pero como también hay tonos grises, hay que reconocer que hay muchos plásticos que son de muy mala calidad, difíciles de reciclar o directamente no reciclables.
Lo que me a mi me "saca" son los juguetes que se venden en cajas gigantes, que tienen más o menos una vida de
juguete de 2 semanas y después, 500 años** de vida de basura en nuestro mundo. O los que te regalan con los "menues infantiles" en las grandes cadenas "fast food", donde no hay ningún juguete que dure más que el tiempo que uno tarda en salir del restaurante (muchas veces con pilas incluídas, que dificulta aún más poder deshacerse de él). Lo que se vende barato (esto es el mejor signo) no vale para nada, no vale para jugar y mucho menos para el medio ambiente.
Y así llego a los chinos, no tengo nada en contra de ningún pueblo del mundo y lo que está pasando en China no es la culpa de un pueblo, que quiere vivir en la misma decadencia que nosotros. Los culpables somos nosotros, los que consumimos productos de mala calidad, los que buscamos siempre lo más económico para llenar nuestras casas con la máxima cantidad de televisiones, ordenadores, dvds, equipos de stereo, muebles prácticos de pvc, mp3 de 1,2,3 giga, ...
Pues si somos así, llego a la conclusión de que hay que mirar bien lo que uno consume. Además de mirar qué nos sale más barato, nos podríamos fijar si un producto realmente tiene tanta importancia para nosotros como para dejarlo en el mundo por 8 o 10 generaciones* o si ellos (nuestros hijos, nietos, bisnietos...) van a disfrutar también de ese producto.
La problemática es realmente compleja y si menciono aquí los chinos, lo uso como sinónimo para aquellos países que intentan sobrevivir sirviéndonos lo que pedimos. La lucha contra el plástico o bien contra la contaminación del medio ambiente es algo que tenemos que comenzar dentro de nosotros, porque es el consumidor quien tiene el poder elegir y exigir al mercado nuevas soluciones y productos.
Para intentar salir de esta cuestión, me he inventado un listado con cosas que intentaré hacer:
- hablar, escribir y difundir sobre la problemática
- mirar bien lo que consumimos, de que material es, si realmente es necesario.
- gastar más en calidad, que en cantidad
- tratar de comprar productos que están hechos en tu provincia/país/europa
- no persistir en los productos de 1€ "made in China", comprar lo barato de estos países es malo para nosotros y malo para ellos, que están ahora mismo con nuestro consumo, destruyendo su entorno para vivir.
- Hacer una petición, juntar firmas de padres de todo el mundo, para que los restaurantes "fast food" no "regalen" a los niños más cosas baratas y sin sentido, si no mejor algo que se produzca en el mismo país en que se consume la comida y más que nada, que tenga algún valor para jugar.
De esta manera quizás pueda aportar mi granito de arena y sobre todo podré mirar a los ojos de mi hijo en 15 años, cuando se le ocurra preguntarme qué hemos hecho con el planeta.
* Lo he comprobado, mi niño que tiene ahora 3 años y medio, es el "felíz poseedor" de 15.2 kg de juguetes de plástico, si esto lo multiplicas por 5, tienes la cantidad apróximada de un adolescente de 15 años.
** "Es fácil percibir cómo los desechos plásticos, no son susceptibles de asimilarse de nuevo en la naturaleza, porque su material tarda aproximádamente unos 500 años en degradarse." esto y más informaciones sobre el plástico en wikipedia









