Azúcar si, azúcar no!
por Estrella AlbaLa definición técnica de azúcar que encontramos en cualquier libro de dietética y nutrición o medicina es la siguiente: “El azúcar es un producto a base de sacarosa (99%) que se obtiene de la caña de azúcar o de la remolacha azucarera.
Se utiliza como edulcorante de infusiones, bebidas refrescantes y pastelería en general. No contiene otros nutrientes, ni el azúcar blanco ni siquiera el “azúcar moreno”, con un refinamiento menor, comporta apenas cantidad alguna de fibra y sales minerales. Como quiera que no aporta más que la energía de la sacarosa que contiene – 1 gramo = 4Kcal -, se le tiene como alimento superfluo, que no proporciona sino “calorías vacías”.”
Después de leer esta información, la reflexión es más que evidente:
¿Por que se le da tanta importancia al azúcar y forma parte de tantos preparados ( incluso salados como embutidos, conservas…) cuando se sabe que es un “alimento superfluo” y que con otros alimentos más ricos en nutrientes como melazas, siropes… podemos conseguir un sabor tan similar? Supongo que la conclusión es indudable: Detrás del problema existen grandes intereses económicos.
El problema prosigue, no solo es que se trate de un alimento que no nos aporta más que calorías, sino es que su consumo presenta inconvenientes considerables para la salud:

Para que el azúcar sea metabolizado y se convierta en energía necesita vitamina B ( especialmente B1) y minerales, sobretodo Calcio. Al ingerir este alimento (que como hemos dicho anteriormente no contiene ni vitaminas ni minerales) el propio organismo se ve forzado a utilizar sus propias reservas. Además la ingestión y asimilación del azúcar crea un estado interno de acidez que el organismo compensa liberando calcio procedente de los huesos, con lo que éstos debilitan. Por eso se dice que el azúcar es un “ladrón de calcio”.
El azúcar es un hidrato de carbono de absorción rápida, por tal es absorbido muy rápidamente, provocando una brusca hiperglucemia (elevación del contenido de azúcar en sangre) en consecuencia se presenta un estado de eufória y excitación, seguido después de unas horas de una hipoglucemia con manifestaciones típicas como el cansancio, desánimo que se solucionan con la ingestión de estimulantes o más azúcar, empezando de nuevo el ciclo.
Es un alimento muy rico en calorías, esto conduce a la acumulación de grasa en el organismo, subiendo los niveles de colesterol y triglicéridos. Su efecto saciante desplaza a otros nutrientes de la dieta ya que provoca que se reduzca el consumo de otros alimentos.
Existen estudios que demuestran su vinculación directa con enfermedades como: caries, hipertrigliceridemia, obesidad, cálclulos biliares, úlcera gastroduodenal, retraso en el crecimiento fetal, fragilidad ósea…
A pesar de todo, las cifras son impresionantes; en 1800 lo consumíamos en una proporción de 150g por persona y año. Ahora ha subido hasta 40kg en Europa y 80Kg en Estados Unidos. Los Europeos hemos multiplicado por 100 nuestro consumo de azúcar.El grado de manipulación es abrumador. Por tal es aconsejable observar la información y recomendado antes de integrarla parar y prestar atención. El tema del azúcar es uno de estos ejemplos de mensajes contradictorios, inconexos y llenos de manipulación, donde un criterio propio, información contrastada y propia experiencia nos pueden ayudar a no ser engañados, ni
en consecuencia, engañar a otros.
Personalmente me siento engañada cuando tantas veces oigo en los parques de niños, en el gimnasio e incluso en el propio colegio, que el azúcar es necesario para los niños. Lo que no pongo en duda es que a los niños les guste, ahora bien que sea necesario es claramente un engaño, fruto imagino de la desinformación y de la cantidad de manipulación a la que estamos expuestos diariamente, sobretodo desde los anuncios publicitarios.
Habiendo además otros alimentos que nos pueden proporcionar el sabor dulce (melazas, siropes, zumos concentrados…). Para mi la decisión es más que clara: Azúcar NO!
Estrella Alba es madre y titulada en Medicina Tradicional China. Es coordinadora del centro Creixem en Artá. Desde hace algunos años coordina talleres de alimentación para niños y adultos en diferentes municipios de Mallorca.









